Descripción
En esta inquietante escena realizada en óleo, Sebastián Lucaveche construye un universo oscuro y fantástico donde lo cotidiano se mezcla con lo sobrenatural. Dos figuras se encuentran en un asiento que recuerda el interior de un transporte público: una mujer de aspecto espectral entrega un extraño resplandor verde a una niña de mirada desbordada y gesto perturbador.
La obra combina humor negro, fantasía y elementos grotescos para crear una narrativa abierta al espectador. A través de colores intensos y expresiones exageradas, el artista propone una escena cargada de simbolismo donde lo mágico, lo absurdo y lo inquietante conviven en un mismo instante.




