Descripción
La pintura presenta una vista nocturna de la ciudad extendiéndose entre montañas, donde las calles iluminadas dibujan una red brillante que atraviesa el paisaje urbano. Sobre el horizonte, el cielo profundo se abre en un manto estrellado, creando una atmósfera silenciosa y contemplativa.
Una luna intensa de tonos rojizos domina la escena, contrastando con el azul del firmamento y reforzando la sensación de misterio. Realizada en acrílico y óleo, la obra combina detalle y luminosidad para evocar la calma y la poesía de la ciudad bajo la noche.




